jueves, 10 de junio de 2010

El claroscuro y el valor

EL claroscuro es una técnica de dibujo que busca la representación de los objetos a partir del desarrollo de las zonas de luz y de sombra como un contraste simultaneo de tonos. El modelado de las formas a partir del estudio de la luz es un ejercicio que requiere un profundo estudio de valoración tonal y del funcionamiento de las graduaciones de los diferentes grises. El trabajo del claroscuro no solo permite un modelado de las formas, es importante también como afecta el cambio de luz en la composición del cuadro.
El claroscuro es un sistema de valoración que afecta no solo al elemento principal sino a todos los elementos que figuren en el marco del cuadro. La valoración de cada uno de los diferentes elementos del dibujo va a variar dependiendo siempre de la situación del modelo con respecto al foco de luz.

El claroscuro propone un análisis exhaustivo del modelo con respecto a la iluminación que este reciba; por ello la luz se debe tratar de forma radical sobre la superficie de los diferentes objetos que compongan el modelo.

Por ejemplo, un primer término puede recibir el foco de luz lateralmente, mientras que el segundo termino puede recibir tan solo parte de la luz que rebote del primero, requiriendo en su elaboración una valoración mucho mas agrisada y menos contrastada que la resolución del primer plano.

El claroscuro se establece por medio de la valoración de los tonos. La valoración permite establecer en el papel a través de la monocromía, las zonas de volumen de los cuerpos a partir de la luz. El trabajo de valoración consiste en situar las diferentes gamas de grises de manera que se modelen las formas a partir de su representación plana, creando un efecto tridimensional.

Los diferentes medios dibujanticos permiten valoraciones de grises; dependiendo de su calidad de degradado unas veces se podrá difuminar un gris, otras se tendrá que recurrir a un proceso de tramado. Nada más propio de la técnica del dibujo tradicional que un elaborado trabajo de valoración.

La valoración no se puede entender sin tener en cuenta que un solo lápiz puede generar una extensa gama de grises, pero a la vez cada dureza de grafito tiene unas posibilidades de grises determinadas, así como un negro máximo y un gris mínimo.

Las durezas de los diferentes lápices tienen un límite; por ello siempre que se trabaje un dibujo valorativo a base de lápiz grafito será conveniente disponer de varios lápices para, de esta forma, poder plasmar en el papel una mayor riqueza de tonos y no limitarse solo a los que ofrezcan una dureza determinada.

La valoración se comprende partir de establecer sobre a modelo dibujado una gama de grises lo suficientemente completa como para que la forma adquiera volumen, Los diferentes tonos parten siempre del tono del papel, a menos que se utilicen papeles de color y realces en Creta.

Los tonos más oscuros marcan la profundidad máxima de los volúmenes y las luces reflejan la zona en la que el torneado va indicando la proximidad o la dirección del foco de luz. En la valoración se deben tener en cuenta los juegos de contrastes, es decir, los contrastes simultáneos; un mismo tono de gris varía según la intensidad del tono más oscuro al lado del cual se situé.

9 comentarios:

  1. Si, es interasante i viene bien para los trabajos de pastica etc...
    Por lo menos para mi. GRACIAS

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  2. interesante, justo ahora estoy haciendo una presentación en arte en el colegio sobre el claroscuro

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  3. Me sirvio muchisimo Deverdad gracias por la info .

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  4. Me encanta leer sobre tecnicas que nos ayuden a ampliar el conocimiento sobre temas relacionados con el dibujo

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  5. ES MAGNIFICO EELENTE

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