Podemos establecer dos clases de sombras: las propias y las proyectadas.
Sombras propias son las que se origina el objeto a sí mismo, y las proyectadas son las que produce en las superficies vecinas. Tambien hay que tener en cuenta los reflejos producidos por la luz que proyectan las superficies u objetos vecinos, ya que aclaran la sombra propia.
Entre la luz y la sombra, hay una zona de transición o de medias tintas, y que puede variar en extensión dependiendo de la intensidad de la luz.

Para la realización del volumen y de las luces se puede partir incluso de un dibujo realizado con anterioridad, para de este modo apreciar las diferencias de los cambios de tonalidad en los realces.
Las luces se insumen a partir de la situación de las sombras, las cuales actuaran por contraste con respecto a las zonas más claras.



EJERCICIO
Para adquirir destreza y presición a la hora de representar las sombras, proponemos practicar con el lápiz muchos grises distintos. Es muy útil la realización de un degradado como éste. Debe realizarse de forma progresiva, teniendo en cuenta los contínuos contrastes de tono-

no entiendo nada lol
ResponderEliminarchevere,pero yo recomiendo hablar mas de tema:volumen
ResponderEliminarno defines q es volumen¡¡¡¡
ResponderEliminarestoy deacuerdo con los dos no define nada
ResponderEliminarYo sí lo entiendo y te agradezco tu post. Un saludo! (Para quienes no lo entiendan: El volúmen no existe en papel, porque el papel es plano... sólo puede representarse con un buen juego de luces y sombras, y gracias a ellas (que es lo que explica el titular del post) podemos crear un efecto óptico que simule el volúmen. Por tanto, hay que aprender luz y sombra)
ResponderEliminarMuy bien ! gracias.
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